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Compañía
de Flamenco de EL GÜITO
"Mis
Recuerdos"
A
QUIEN LE BAILARÉ YO...
(Evocaciones
de El Güito, recogidas por José Manuel Gamboa)
Ella nos enseñaba todo: a ser
respetuosos, la puntualidad – en los ensayos tenías que estar diez
minutos antes, porque la primera que estaba era ella -, nos enseñó a
vestir, lo que era un escenario, lo que era una coreografía, lo que era
bailar en hombre... Y a cada uno le daba su mérito. Yo creo que a mí
me lo enseñó todo. Que yo tuviera después ese
duende o esa cosa, es ya aparte. Pero ella nos hizo coger peso, que es
lo que tenemos los que hemos salido de la compañía de Pilar. Es una señora
que ha dado tanto, que hay obligación de reconocérselo públicamente.
Pensé en un espectáculo nuevo y dije: ¿ A quien dedicárselo mejor
que a Pilar López ?
“A
Pilar López, institución de las danzas de España. Mis recuerdos”
Yo estaba dando
clases con Antonio Marín. Don José Luis Barros y otros señores
vinieron a verme bailar a la academia. Y al poco tiempo Pilar López me
llamó para que fuera con ella. Tenía catorce años cuando entré en el
Ballet de Pilar, así que cuando salíamos al extranjero me llevaban
como tutores Pilar López y su marido Tomás Ríos. Yo, como era el más
pequeñillo, Pilar siempre me llamaba “su niño”. Ella tiene pasión
conmigo, y con Gades.
Al
cabo de un par de años en la compañía, me dieron el premio Sarah
Bernhardt del Teatro de las Naciones de París, que me distinguía como
el mejor bailarín de ese año. Por alli pasaban representaciones de
todos los países del mundo con sus ballets, y se trataba de escoger un
bailarín, una bailarina y un coreógrafo. Y con dieciséis años me
dieron el premio. Salíamos en autocar de París para continuar la gira,
y cuando estábamos en las afueras, ella paró el autobús y le dijo a
Tomás: “ El niño no puede venir. Tiene que ir a recoger su diploma.
Así que bájate con él, que recoja el premio y, luego, os venís. En
el salón de actos donde se hizo la entrega del diploma, cuando me
anunciaron y salí a recogerlo, que tocaron el himno nacional y había
una bandera de España, se me quedaba todo el mundo mirando sorprendido.
Decían: “ ¡Pero si es un niño!”. Fue sensacional, fue algo
sensacional.
Al
año siguiente ya me independicé. Pero siempre tendré que agradecerle
a Pilar, como muchos de nosotros, que nos enseñara lo que sabemos. Este
es mi recuerdo a Pilar López.
...Le
bailo a Pilar López.
Que
tengo la obligación
...
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